COMUNICADO

 

Idea Rápida ha decidido cesar su actividad como plataforma de crowdfunding de manera indefinida. Las razones de esta decisión, se basan en la iniciativa del gobierno de España de regular el crowdfunding, a nuestro parecer, de manera totalmente equivocada.


El Ministerio de Economía anunció el pasado 28 de febrero, que pretende regular en España el crowdfunding. Para ello, el gobierno ya tiene el borrador de un anteproyecto de ley que establece que el importe máximo de financiación no podrá ser superior 1 millón de euros. Además, las plataformas de crowdfunding deberán tener un capital social igual o superior a 50.000 euros, o en su defecto, disponer de un seguro de responsabilidad civil con una cobertura anual de 150.000 euros. Las propias plataformas podrían ser declaradas responsables de los incumplimientos cometidos por los creadores de los proyectos.


Por otro lado, las plataformas tendremos que registrarnos en la CNMV y/o en el Banco de España, donde tendrán que incluir en la solicitud el programa de actividades que pretenden llevar a cabo. La CNMV o el Banco de España, podrán interrumpir el desarrollo de cualquier proyecto en una plataforma de crowdfunding en cualquier momento. También el Ministerio de Economía establecerá límites a las aportaciones de los proyectos, de forma que ningún inversor pueda invertir más de 3.000 euros en el mismo proyecto o más de 6.000 euros entre varios en un plazo inferior a 12 meses.


Estos límites, se alejan de la realidad y de los que han establecido en otros países (en Alemania, el límite es de 100.000 € por inversor al año; en Reino Unido, Suecia, Francia e Italia no existe un máximo y en USA es un porcentaje de los ingresos anuales o patrimonio).


Las plataformas de crowdfunding, serán sancionadas con entre 25.000 y 200.000 euros, e incluso se les puede prohibir operar durante un plazo máximo de 5 años, siempre que alguna de las instituciones antes mencionadas lo considere oportuno.


Desde Idea Rápida, estamos a favor de la regulación, así como del control por parte de la CNMV o el Banco de España, de hecho, llevamos meses solicitando la regulación de un sector que estaba en un vacío legal desde su creación, pero la regulación que pedíamos, estaba destinada a favorecer a todas las partes. Con la regulación propuesta, la única beneficiada será la banca.


Desde varios sectores de la banca, se lanzaban informes y “recomendaciones” para que el gobierno regulase la actividad de crowdfunding. En tales informes se indicaban cosas como: “El demandante obtiene de hecho un préstamo, pero no se lo debe al banco. Se lo debe a su público.”, “la clave de su modelo de negocio radica en sus bajos costes operativos, potencialmente inferiores a los de la banca tradicional”, “en un futuro cercano podría alcanzar una dimensión significativa gracias a la creciente participación de inversores institucionales” “El crowdfunding basado en equity y préstamos es una tecnología disruptiva para la industria bancaria que tiene el potencial de desplazar a los bancos como la fuente principal de financiación de personas y pequeñas empresas.” “Existe el riesgo real de que los bancos dejen de ser la fuente de financiación principal para los préstamos personales y las pequeñas empresas” o “El tiempo dirá, aunque el supervisor hará bien en seguirlo de cerca.”


Bajo nuestro punto de vista, simplemente se ha cedido a la presión de un lobby, un grupo muy poderoso como es el de la banca.

En un principio decidimos continuar, pero sin embargo, en las últimas semanas hemos observado un deterioro del mercado del crowdfunding español, una buena muestra de ello, son los más de 50 proyectos que han emigrado a una plataforma americana como indiegogo, un número nunca alcanzado antes. Dos buenos ejemplos de este deterioro pueden ser, por un lado, El Cosmonauta, la primera película española en financiarse a través de crowdfunding, con la nueva ley, sería imposible de realizar en la misma plataforma y con las mismas condiciones, ya que ofrecía recompensas económicas a los mecenas. Por otro lado, la plataforma española lider en equity crowdfunding, ha suspendido su actividad de manera indefinida.

Podría parecer que nuestra decisión es precipitada, pero no lo es. Pese a encontrarse en la fase de anteproyecto de ley, tenemos la certeza de que pocos cambios se producirán en el texto y de producirse serán a peor, ya conocemos la tendencia actual de gobernar a golpe de decreto ley.

Algunos aseguran que no todas las plataformas de crowdfunding se verán afectadas, que las que se basan en un sistema de recompensas, no tienen porque seguir estos criterios, pero ¿Durante cuánto tiempo seguirán en un vacío legal? Por otro lado, desde Idea Rápida, ofrecíamos al creador del proyecto libertad absoluta, para ofrecer lo que considerase oportuno como recompensa a los colaboradores (siempre que cumpliese con unos criterios lógicos y aceptables para las plataformas de pago), por lo tanto en nuestro caso, esta ley nos afectaría sea cual sea el resultado final. Es más, tras adaptarnos a la nueva propuesta de ley, ya tuvimos que rechazar algunos proyectos que pretendían ofrecer recompensas económicas, lo cual, directamente nos ha afectado negativamente.

Por otro lado, los periodos de recaudación, en ocasiones se podían alargar durante varios meses ¿En qué situación quedarían los proyectos que se iniciasen antes de la entrada en vigor de la ley pero que finalizasen después de su aprobación? ¿Se nos podría reclamar responsabilidad por las acciones de otra persona?

Otra restricción importante es la que indica que las plataformas no podrán participar en proyectos publicados en su página web ni en la de ninguna otra plataforma. Esto repercutiría negativamente en los proyectos que albergamos, pues algo que nos diferenciaba de la competencia, era precisamente el realizar aportaciones directas a algunos proyectos.

Aunque el anteproyecto de ley sufra modificaciones posteriores, su mero anuncio, es toda una declaración de intenciones por parte del gobierno, pocos son los anteproyectos de ley que han sufrido modificaciones significativas antes de su aprobación en los últimos años.

En resumen:
-Aunque Idea Rápida no fuese afectada por esta ley (cosa poco probable), estaríamos en un vacío legal de manera incierta.
-Los limites económicos de 3.000 euros por proyecto, 6.000 por plataforma y año o el límite de 1 millón de euros máximo por proyecto, son claramente insuficientes y aunque sean modificados, no creemos que lo hagan de manera significativa, perjudicando el emprendimiento y penalizando a las plataformas españolas frente a las extranjeras.
-Hacer responsables a las plataformas de crowdfunding de las irregularidades que puedan cometer terceros, es algo totalmente inasumible.
-La decisión la tenemos que tomar ya, no podemos continuar con nuestra labor con la incertidumbre y la posibilidad de que decenas de proyectos se vean cancelados o perjudicados.
-Tampoco podemos correr el riesgo de ser sancionados con hasta 200.000 euros.

Por todo ello, creemos que con estas medidas, se dificultará (aún más) el emprendimiento en España, por lo que consideramos que es mejor invertir el tiempo, el dinero y el esfuerzo en cualquier otra actividad, e incluso, cualquier otro lugar.

Para finalizar, hemos de decir que esta aventura no ha sido en vano, nos queda la tremenda satisfacción de haber ayudado a sacar adelante proyectos e ideas y por supuesto nos queda el infinito agradecimiento a todas las personas y empresas que apoyaron o colaboraron con Idea Rápida.